El formateador de SQL organiza el código para hacerlo más legible y fácil de mantener. Admite dialectos como MySQL, PostgreSQL, Oracle y SQL Server, y aplica el estilo elegido a palabras clave, funciones, operadores y parámetros. Puedes copiar el resultado a un editor o IDE, o guardarlo para más tarde. Un formato coherente ayuda a detectar errores de sintaxis y ahorra tiempo de edición manual.