Los formateadores y embellecedores de código ayudan a mejorar la legibilidad y el mantenimiento del código fuente. Pueden reformatearlo automáticamente según reglas de estilo coherentes, como la sangría, el espaciado y la alineación, para que resulte más fácil de leer y comprender. Estas herramientas ahorran tiempo y ayudan a mantener un código uniforme y legible.